Oferta anormalmente baja (baja temeraria): cálculo y modelo de justificación

Si tu precio queda muy por debajo del resto, te pedirán justificarlo. Cómo se calcula el umbral (art. 149 de la Ley 9/2017 y 85 del Reglamento) y un modelo de escrito.

Lectura: 6 min · Actualizada el 06/10/2026

En esta guía · 6 apartados

Bajar el precio es la forma más directa de ganar una licitación, pero tiene un límite. Cuando una oferta queda muy por debajo de las demás, la ley presume que puede no ser viable: es lo que se llama oferta anormalmente baja o, en el lenguaje de siempre, baja temeraria. No te excluyen sin más: te piden que la justifiques, y solo si no convences la descartan (artículo 149.1 de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público).

Dónde está el umbral

Depende de cómo se valoren las ofertas:

  • Con varios criterios (precio, calidad, plazo…), el pliego tiene que fijar los parámetros que hacen anormal una oferta, considerada en su conjunto (artículo 149.2.b). Búscalos en el pliego de cláusulas administrativas antes de calcular tu precio.
  • Solo con el precio, se aplican los parámetros del reglamento, salvo que el pliego diga otra cosa (artículo 149.2.a). Son los del artículo 85 del Real Decreto 1098/2001, que se calculan siempre sobre las ofertas presentadas.

El cálculo del reglamento, cuando solo cuenta el precio

  • Un solo licitador: su oferta es anormal si queda más de 25 unidades porcentuales por debajo del presupuesto base de licitación.
  • Dos licitadores: lo es la que quede más de 20 unidades porcentuales por debajo de la otra.
  • Tres licitadores: las que queden más de 10 unidades porcentuales por debajo de la media de las ofertas. Para esa media no se cuenta la oferta más alta si supera la media en más de 10 unidades. Y una baja de más de 25 unidades porcentuales es anormal en cualquier caso.
  • Cuatro o más: las que queden más de 10 unidades porcentuales por debajo de la media. Si alguna oferta supera esa media en más de 10 unidades, se hace una media nueva sin ellas; si quedan menos de tres, la nueva media se calcula con las tres más bajas.

El pliego puede rebajar esos porcentajes en un tercio, de forma motivada, según el objeto del contrato y el mercado (artículo 85.5 del reglamento). Y si se presentan varias empresas de un mismo grupo, para el cálculo solo cuenta la oferta más baja del grupo (artículo 149.3 de la ley).

Un ejemplo. Un contrato con un presupuesto de 100.000 euros recibe cuatro ofertas: 92.000, 90.000, 88.000 y 66.000 euros. La media es de 84.000 euros. Ninguna oferta la supera en más de 10 unidades (la más alta está 8.000 euros por encima), así que la media no cambia. La de 66.000 euros queda 18.000 euros por debajo de la media, mucho más de 10 unidades porcentuales: se presume anormal y a esa empresa le pedirán que la justifique.

Para hacer la cuenta con tus números, usa la calculadora de baja temeraria: escribes el presupuesto y las ofertas, y te dice la media, el umbral, cuáles son anormales y hasta dónde puedes bajar. Y para ver si bajar tanto te compensa, la calculadora de puntuación de la oferta económica te dice cuántos puntos da cada rebaja con las fórmulas más habituales.

Si tu oferta cae ahí: te piden que la justifiques

La mesa de contratación te dará un plazo suficiente para que expliques y desgloses, razonada y detalladamente, por qué puedes hacerlo a ese precio (artículo 149.4). En el procedimiento abierto simplificado ese plazo es de cinco días hábiles como mucho (artículo 159.4.f). Te pueden preguntar, en particular, por:

  • El ahorro que te permite tu forma de fabricar, prestar el servicio o construir.
  • Las soluciones técnicas y las condiciones excepcionalmente favorables de las que dispones.
  • Lo innovador u original de tu solución.
  • El cumplimiento de tus obligaciones medioambientales, sociales, laborales y de subcontratación.
  • Una posible ayuda de Estado.

Hay líneas rojas: se rechaza siempre la oferta que es baja porque incumple la normativa de subcontratación o las obligaciones medioambientales, sociales o laborales, incluidos los convenios colectivos del sector. Y una justificación incompleta, o basada en hipótesis o prácticas inadecuadas, se da por no válida (artículo 149.4). La mesa estudia tu explicación y propone; el órgano de contratación decide. Si no la acepta, te excluye y adjudica a la siguiente mejor oferta (artículo 149.6).

Un modelo para el escrito de justificación

No hay un formato oficial: cada mesa lo pide a su manera, y lo que cuenta es que cada cifra se pueda comprobar. Un esquema que sirve casi siempre, en este orden:

  1. Encabezado: a la mesa de contratación, con el expediente, el contrato y el lote; tu empresa y su NIF, y que respondes a su petición del día [fecha].
  2. Tu oferta: tu precio, el presupuesto base de licitación y la rebaja que supone.
  3. El desglose de costes, partida a partida: personal (categorías, horas y coste según el convenio colectivo que aplicas, con las cotizaciones a la Seguridad Social), materiales y suministros, maquinaria y vehículos, subcontratas, gastos generales y beneficio. La suma tiene que dar tu oferta.
  4. Por qué puedes hacerlo a ese precio: los motivos de la lista de arriba que te apliquen, cada uno con sus cifras.
  5. Que cumples tus obligaciones: el convenio colectivo que aplicas y que pagas lo que marca, tus obligaciones medioambientales, sociales y laborales, y la normativa de subcontratación.
  6. Los documentos que lo prueban, numerados y citados en el texto: presupuestos de proveedores, tarifas, contratos de suministro o de alquiler, el cálculo del coste del personal.
  7. Cierre: que mantienes tu oferta y te comprometes a ejecutar el contrato en las condiciones de los pliegos; lugar, fecha y firma.

Así se explica una partida, para rellenar con tus datos: «El coste de personal es de [importe] euros al año: [número y categoría de trabajadores] a [jornada], con el salario del [nombre del convenio colectivo] para [año] ([importe] euros brutos al año cada uno) y las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo de la empresa ([importe] euros). Se adjunta el cálculo (documento [número]).» Y para un ahorro: «El precio de los materiales es un [porcentaje] menor que el de mercado porque [motivo: compra por volumen, acuerdo con el fabricante, stock propio…], como acredita el presupuesto del proveedor (documento [número]).»

Para saber qué piden los pliegos y en qué orden leerlos, la guía de los pliegos (PCAP y PPT).

Si te la aceptan y ganas

El órgano de contratación hará un seguimiento detallado de cómo ejecutas el contrato, para que la calidad no se resienta (artículo 149.7), y el pliego puede pedirte una garantía complementaria de hasta otro 5 % del precio (artículo 107.2). Más en la guía de garantías.

Cómo prepararte antes de ofertar

  • Estima el umbral antes de fijar tu precio. En la ficha de cada licitación abierta te enseñamos la rebaja media con la que han ganado antes en ese órgano y sector, y cuántas ofertas suelen llegar; en Adjudicaciones, lo mismo por sector y provincia. Con esas cifras puedes imaginar la media y ver si tu precio quedaría por debajo del umbral.
  • Ten el desglose y sus pruebas listos antes de presentar, como en el modelo de arriba: si te lo piden, tendrás pocos días.
  • Lee el pliego. Puede fijar sus propios parámetros, sobre todo cuando hay varios criterios.

Para ver qué precios ganan en tu sector y quién se presenta, la guía de quién ha ganado un contrato público.

Actualizada el 06/10/2026. Información general, no asesoramiento: la norma y la fuente oficial prevalecen siempre.

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