La memoria técnica es el documento en el que explicas cómo vas a hacer el trabajo: la metodología, la organización, el equipo, los plazos y las mejoras. La ley no la llama así: es la parte de tu oferta que se valora con criterios que dependen de un juicio de valor, y en muchos contratos de servicios y de obras decide tanto como el precio. Lo que sigue se apoya en la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público.
Dónde está lo que te van a puntuar
Los criterios de adjudicación y su peso están en el pliego de cláusulas administrativas particulares (artículo 145.5); lo que hay que hacer, en el de prescripciones técnicas. Antes de escribir una línea:
- Localiza cada criterio de juicio de valor, sus subcriterios y sus puntos: el pliego tiene que decir cuánto pesa cada uno (artículo 146.3).
- Anota los límites de formato que fije el pliego (páginas, tipo de letra, anexos) y qué pasa si te los saltas.
- Mira el procedimiento. En el abierto simplificado, el juicio de valor pesa como mucho el 25 %, o el 45 % en los servicios de carácter intelectual (artículo 159.1.b).
Cómo estructurarla
Usa la misma estructura y los mismos títulos que los criterios del pliego, en el mismo orden. Quien puntúa tiene una tabla con cada subcriterio y busca en tu memoria dónde está la respuesta: si no la encuentra, no la puntúa. Cuando el juicio de valor pesa más que las fórmulas, la valora un comité de al menos tres expertos ajenos al órgano que propuso el contrato (artículo 146.2.a); en el abierto simplificado, los servicios técnicos, en siete días como mucho (artículo 159.4). En los dos casos, gente con poco tiempo y muchas memorias que leer.
Un esquema que suele funcionar:
- Lo que has entendido del contrato y sus riesgos, en pocas líneas, concreto y no copiado del pliego.
- La metodología: cómo harás cada prestación, con qué medios y en qué orden.
- La organización y el equipo: quién hará qué. La experiencia del personal puntúa cuando el pliego lo prevé, porque su calidad influye de verdad en la ejecución (artículo 145.2).
- El plan de trabajo y los plazos, con un cronograma.
- El control de calidad, la seguridad y salud y las medidas sociales y medioambientales, si se valoran.
- Las mejoras, si el pliego las puntúa: una a una, con su alcance y lo que te cuestan de verdad.
Lo que no puede ir en la memoria
- El precio, ni nada que lo deje adivinar. La memoria va en un sobre o archivo distinto del de las fórmulas (artículo 157.2) y se puntúa antes de abrirlo (artículo 146.2). Si incluyes datos de la oferta económica, rompes el secreto de las proposiciones (artículo 139.2) y te pueden excluir.
- Condiciones o salvedades. Presentar la oferta supone aceptar el pliego entero, sin reservas (artículo 139.1): una memoria que cambia lo que pide el pliego te puede dejar fuera.
- Promesas que no puedas cumplir. Lo que ofreces se te exige durante el contrato, y las mejoras pasan a formar parte de él sin poder modificarse (artículo 145.7).
Qué marcar como confidencial
Al presentar la oferta puedes declarar confidencial lo que sea secreto técnico o comercial, y el órgano de contratación no puede divulgarlo (artículo 133.1). Hazlo con cuidado: la confidencialidad no puede abarcar toda la oferta, y las partes esenciales de la oferta del adjudicatario se pueden publicar igualmente. Señala solo lo que de verdad lo sea y explica por qué.
Consejos prácticos
- Escribe para quien puntúa: frases cortas, títulos claros, tablas y esquemas. Una memoria más larga no puntúa más si no responde a lo que se pide.
- Concreta: puestos, horas, medios, frecuencias e indicadores. «Personal cualificado» no puntúa; «un encargado con cinco años de experiencia y presencia diaria» sí.
- No copies frases del pliego: quien puntúa las reconoce y no aportan nada.
- Aprovecha lo que te sirva de otras memorias, pero adapta cada apartado a este contrato y a este cliente.
- Revisa tu nota: la puntuación de las memorias se hace pública al abrir el sobre de las fórmulas (artículo 146.2). Si crees que te han puntuado mal, pide el expediente y estudia el recurso especial.
Si es tu primera licitación, empieza por cómo presentarse paso a paso y por cómo se reparten los puntos. Y para practicar, elige una licitación abierta de tu sector y escribe la memoria con su pliego delante.